Una fase que merece atención

Dos peleadores acortan la distancia y quedan conectados mediante brazos y tronco. Es el clinch: un intercambio que puede parecer estático al principio, pero que plantea una pregunta interesante. ¿Quién consigue espacio para una acción válida mientras dificulta la del contrario? Si miramos únicamente los guantes, una parte de lo que sucede pasa desapercibida.

Qué premian las reglas de IFMA

El reglamento IFMA revisado el 11 de mayo de 2026 reconoce puñetazos, patadas, rodillazos y codazos como acciones puntuables cuando cumplen sus condiciones. Sujetar una posición no es, por sí mismo, uno de esos golpes. El apartado 29.2.2 también excluye de la puntuación proyectar al rival sin golpear. Por tanto, un desequilibrio espectacular y una acción puntuable no deben confundirse automáticamente. Hablamos del marco IFMA; otra organización puede aplicar criterios distintos.

Escuchar la orden de separación

Según el apartado 26.3, YAEK es la orden arbitral para romper el clinch. Ambos deportistas deben retroceder y esperar la indicación de continuar. Esa separación no revela por sí sola quién ha ganado el intercambio: forma parte de la gestión arbitral del combate. Conviene observar lo sucedido antes y después de la orden, en lugar de sacar conclusiones a partir de una imagen congelada.

Un ejercicio para la próxima velada

Mira dos veces un intercambio breve. Primero sigue los pies, la postura y los cambios de posición; después, los intentos de golpeo y sus objetivos. Separa lo que observas de una sentencia definitiva sobre la puntuación. Si entrenas, pide a tu profesor que explique las reglas de vuestra práctica y competición. El trabajo controlado con compañero requiere supervisión cualificada: copiar un tirón fuerte del cuello de un vídeo no sustituye el aprendizaje de la posición.